lunes, 14 de diciembre de 2015

Carmina

Esta amistad me señalo un camino diferente del amor,rompe las reglas de la necesidad de convivir en cercanía física constante.Desde lejos,sin meditar a veces palabra alguna entre ambas,sabe que la necesito.De igual forma yo se cuando la llama la tristeza y le hacen falta mis palabras o mis brazos.Es un asunto del alma,eso es...creo que nos une,mas allá de la convivencia,una amistad espiritual.

Muérdele el corazón
Lydia Cacho